El amor, el odio, la necesidad, el placer, el encanto o desencanto, el enfrentamiento de los egos, la tolerancia, el conocimiento del otro. Numerosos son los estados que desencadenan la comunicación entre los miembros de una pareja. Y, sin embargo, no están muy lejos los unos de los otros. Aún los más dispares tienen su origen en un mismo elemento. Todos se entrecruzan y de sus conjugaciones se despeja como tema la interacción de los sexos.

Roles, identidades e individualidades, fundidos en la sola impronta de la captura del momento de interacción, como un mero juego de Alineación y Balanceo.

AG