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Soporte Humano

Soporte Humano

La realidad siempre pasa por debajo de cualquier proyección, haciendo malabares para no quedar estática ni presa de interpretaciones.

Carlitos le pide al intento

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Acrílico sobre tela | 200x180cm

La suficiencia

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Acrílico sobre tela | 80x150cm

En el nombre del padre del hijo y del divino Jim Morrison

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Acrílico sobre tela | 80x150cm

Del mismo lado

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Jaco

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Tarde de perros

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

La desesperación

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 150x200cm

Red boots

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Laurie Anderson

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Bono

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Joni

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Cape Coopland

Serie Soporte Humano

Serie Soporte Humano | Óleo sobre tela | 200x200cm

Me gusta el tiempo que me impone la poesía, las voces que aparecen, los silencios, la parte de atrás de mi cerebro, que a veces se fuga y mágicamente aparece cuando el tiempo no lineal lo desconcierta.
Me gusta mirar el cielo, ver pasar las nubes, tejer posibilidades de tormentas, de espacios sin límites de horas perdidas.
Me gustan las palabras que no siguen un orden, que son antenas de pensamientos perdidos, que atraen el amor por la creación primaria, la admiración y el júbilo de ser una especie recién parida.
Me gusta la cercanía a la locura, al caos, a la invensión de los conejos que salen del agujero.
Me gusta estar enferma de esperanza, ser creadora de creencias hábilmente interceptadas en espacios detenidos.
Me pierdo, me encuentro para volver a perderme y no salir del asombro, ahí donde el hambre de no hallarme tiene gusto a guerra interna.
Hay un constante sonido transgresor del silencio, que se vuelve pájaro y ladrido, pez alado que anida en mi hemisferio derecho.
No sé quién soy, y hoy no me importa.
Me alcanza el rol de testigo del tiempo vivo.

Juego el intento, hay una gran rendición de la ilusión.
La realidad siempre pasa por debajo de cualquier proyección, haciendo malabares para no quedar estática ni presa de interpretaciones.

En la sensación inconfundible de la danza frente a la tela es donde puedo sentirme alineada, indisoluble. En cada proceso creativo puedo trazar un hilo imaginario con la obra y me veo armar y desarmar, incorporar, traer y devolver, invertir, decidir, reaccionar y al fin digerir.

"Soporte Humano".
Primera muestra itinerante, Ciudad de Buenos Aires. 2001.

contacto

Andrea Gutiérrez

Almadumbre